Metal Pesado,

Versus1: Spitfire vs Bf 109. 1a Parte

Johnson y Galland, Día D

Si la 1ª Guerra Mundial vio el nacimiento de la aviación como arma de guerra, fue en la 2ª GM en la que la aviación militar se graduó, y con honores.

Un paréntesis, según los expertos, actualmente han transcurrido 5 generaciones tecnológicas en materia de aviones de combate, siendo ejemplares como el F 22 y el T 50 ruso los ejemplos de la 5ª generación.

Según esta clasificación, las generaciones serían:

 

1a Desde la GM1 hasta la GM2, aviones impulsados por motores de pistón y hélices.

2a Aviones a reacción, ala en flecha, desde el Me 262 y los posteriores MiG 15 y Sabre F 86, su velocidad en vuelo nivelado es subsónica.

3a Aviones a reacción supersónicos, Mig 19 y 21, Super Sabre F 100, F 4 Phantom, en el armamento nace el concepto del caza misilero, varios expertos descartaban el uso de cañones o ametralladoras (estaban equivocados).

4a Aviones a reacción con mandos electrónicos, computadoras (Fly by wire) configuración inestable, se vuelve hacia el concepto de alta maniobrabilidad.

5a Tecnologías de baja visibilidad al radar, supercrucero y empuje vectorial variable.

Hay quienes sólo consideran a los aviones a reacción dentro de estas 5 generaciones. Bajo esta óptica, los aviones con motor a pistón y hélices no están considerados -¿¡!?-.

Me parece cuestionable, tanto que se consideren a los aviones de la 1ª GM y los de la 2ª como de Primera Generación, como que se les deje fuera de esta clasificación.
Si comparamos las tecnologías entre las aeronaves de ambos conflictos, encontraremos muchas diferencias: estructuras metálicas, alas de flujo laminar, el uso de aluminio, cabinas cubiertas y presurizadas, tren de aterrizaje retráctil, hélices de paso variable, extensiones desplegables de borde de ataque, equipo de radio y navegación, etc. Son muchas las diferencias entre ambas épocas, entre otras cosas las prestaciones se elevan a niveles inimaginables en la época de los biplanos.

Por esto es que considero que hay argumentos para poner sobre la mesa en que se trata de dos generaciones diferentes.

Bajo esta perspectiva tendríamos 6 generaciones de desarrollo para la aviación de combate, y no cinco. Claro, los expertos opinan diferente. Por ende, casi todos los cazas de la 2ª GM son considerados como de 1ª Generación, aunque en su fase de mayor desarrollo.

Después de esta precisión, y considerando que esta es una opinión entremos en materia.

Introducción

Ambos cazas mantuvieron su vigencia durante todo el conflicto. Desde mayo de 1940, que se enfrentaron por primera vez sobre las playas de Dunkerke, hasta 1945 fueron protagonistas de primera línea.

Son considerados clásicos, con un desarrollo paralelo. Cada uno evolucionó más allá de los diseños originales, duplicando la potencia, con prestaciones muy superiores a las de sus primeros modelos de serie. Siempre en respuesta a las mejoras del otro. Y a los giros de la Guerra.

El desarrollo de el BF 109, concebido como un arma táctica de superioridad aérea dentro de la inmediatez del campo de batalla, evolucionara con las demandas de los giros de la Guerra, hasta convertirse en un interceptor con tareas estrictamente defensivas en la heroica y encarnizada defensa de los cielos de Alemania contra las grandes formaciones de B 17 y 24s. Su desarrollo y evolución respondieron a las cambiantes condiciones de franca retirada en todos los frentes.

Por su parte, el Spitfire se diseñó como un defensor. En el transcurso de la guerra fue usado en roles diferentes a lo que fue concebido. En ocasiones con un alto costo, como la campaña de ataques a la Francia ocupada desde 1940-42. En esta tarea mostró la misma debilidad que el BF 109 durante la BoB: el muy limitado radio de combate. Sin embargo, en algunas versiones posteriores triplicaron su rango de ataque.

No creo que sea suficiente transcribir los innumerables datos técnicos, prestaciones y armamento para terminar este ejercicio ocioso con un: x o y máquina es, o fue, superior a la otra. En cuestión de combate aéreo influyen un puñado de variables.

Una máquina de superiores prestaciones no garantiza el resultado del combate, sólo aumenta las probabilidades a favor. Ejemplos hay de sobra en los 100 años desde los primeros combates aéreos.

Un combate clásico como el de Richtoffen-Harker sólo se definió cuando el inglés intentó romper contacto, probablemente por falta de combustible, y el Barón Rojo le impactó en la cabeza.

El combate duró varios minutos, a pesar de la superioridad del Albatros DII sobre el ya obsoleto “pusher” Airco DH 2 tripulado por Lanoe Harker.

Hay consideraciones tácticas, con “reglas” dictadas por innovadores como Oswald Boelcke. Maestro de una nueva generación de guerreros, incluyendo alguien llamado Manfred. Su Dicta Boelcke es doctrina clásica y válida 100 años después para los pilotos de los cazas de 5ª (6ª, según un servidor) generación y la misma idea del avión Stealth obedece a su principio táctico.

Variables circunstanciales como altitud, visibilidad, sorpresa, son claves para el determinar entre caer en llamas o regresar a casa para marcar una muesca más en el arma.
Cuenta también el ser humano al mando, su habilidad como piloto, experiencia, capacidad como tirador. Y también la suerte. Un experten de la Luftwaffe siempre era un adversario letal. Aun cuando volaran en aviones igualados o superados por una nueva generación de cazas aliados, o por la evolución de los viejos adversarios.
Aunque esta superioridad es rebatida por una buena parte de los estudiosos del tema.

Nuestros protagonistas no fueron los mismos durante todo el conflicto. El primer encuentro entre ellos, sobre Dunkerke en el último tercio de mayo de 1940, enfrentó al Bf 109 E3 y 4 contra el Spitfire MK I. El alemán ya tenía 4 generaciones de desarrollo, con experiencia de combate en las campañas de España, Polonia, Países Bajos y Francia. Para el Spitfire fue el bautizo de fuego, con el primer modelo de serie en servicio. Para entonces era muy válido afirmar que el 109 tenía ventaja, creo, suficiente aunque no definitiva.

El balance entre ambos fue cambiando durante el resto de la guerra.

En el desarrollo de este ensayo abordaremos, dentro de lo posible, estas variables.

No sólo estamos comparando máquinas.