Himno Campechano

El Himno Campechano, escrito por don Enrique Novelo Ortegón y musicalizado por don Leandro Caballero García, fue cantado por primera vez la noche del sábado 16 de septiembre de 1899 en un acto solemne presidido por el gobernador, don Carlos Gutiérrez Mac-Gregor, que tuvo lugar en el Teatro "Francisco de Paula Toro". Sobre este acontecimiento, el periódico "La Aspiración del Estado" narra que:

"El Himno del Estado suscitó una completa ovación. Fue cantado por un grupo de esbeltas jóvenes que simulaba místico coro, elevando al cielo en alas de sacra plegaria sus nobles ideales y sus inefables esperanzas. En cada acorde de esa música magristral palpita una ternura, un eco de amor, no nos convoca a la guerra, ni nos impele a la lucha, ni nos habla en nombre de la Patria oprimida y abandonada, no; en sus armonías no hay turbulencias ni tempestades, todo en ellas es dulce, melifluo, sentimental, sugestivo; parece que a la paz convida, cantos de amor. No podíamos esperar otra cosa del inteligente filarmónico Sr. Lic. Leandro Caballero, a quien sinceramente felicitamos".

"No menos digna de elogio es la letra de ese hermoso cántico. En cada estrofa de esa galana versificación, perdura un sentimiento noble y levantado; es cada verso una fórmula que entraña ideales supremos. En esa sublime plegaria no hay un suspiro, ni un sollozo, ni una queja; sólo se escucha la voz del hijo arrullando el sueño de la madre; el aliento comprimido de la madre velando al tierno hijo en su cuna infantil. El conjunto simula susurro de aura. Felicitamos ingenuamente al conocido literato Sr. Dr. Enrique Novelo, autor de esta composición literaria. Ambos artistas fueron objeto de unánime ovación".

Las estrofas fueron entonadas por las jóvenes: Martina Pereyra, María Dondé Quintero, Guadalupe Carrido, Angela Rivas Ricón, Alicia Morano, María Cervera, Angela Zapata, Margarita Zapata y Cristina Pascual.

El coro fue entonado por las niñas: Ana Gonzáles, Agustina Pérez, Angela Bello Caballero, Consuelo Caraveo, Concepción González, Carmela Pérez, Evarista Diez, Esperanza Sarmiento, Guadalupe Morfín, Matilde Mofín, Haydée Pérez, Lucía Pérez, Leocadia González, María del Carmen Rodríguez, María Rodríguez, Pilar Caballero y Teresa Caballero.

CORO

Liberales y heróicos patriotas
que nacísteis a orillas del mar,
del guerrero clarín ya las notas
para siempre podéis olvidar.

Liberales y heróicos patriotas
que nacisteis a orillas del mar,
del guerrero clarín ya las notas
para siempre podéis olvidar.

I

Tu Campeche, la madre querida
de marinos, audaces valientes,
de esos hijos se admira la frente
que hoy adornan la oliva de paz.
Con la lucha de tiempos pasados
hoy en ellos descansas contenta,
y tu vida preciosa alimenta
del trabajo el honrado jornal,
y tu vida preciosa alimenta
del trabajo el honrado jornal.

II

Son tus cantos cual cantos del ave,
que en tus bosques pacíficos vive
y en las ramas cantando recibe
como tú, de los libres el sol.
Estos himnos tus hechos recuerden
y los copie en su libro la Historia
para grata y eterna memoria
de tu fe, tu constancia y valor.
Para grata y eterna memoria
de tu fe, tu constancia y valor.

III

Hoy caminas en medio de flores
sin que nada moleste tu paso:
¡Que tu dicha jamás tenga ocaso,
que no vualvas jamás a sufrir!
El trabajo es el único faro
que en el mar de la paz lleva el puerto;
no la pierdas de vista y de cierto
tuyo siempre será el porvenir.
No la pierdas de vista y de cierto
tuyo siempre será el porvenir.

IV

En tus vírgenes campos feraces,
el benéfico arado se mire
como el alma que sólo conspire
a aumentar tu riqueza y tu bien.
Ya tus naves, de gloria cubiertas,
han llevado el Pendón Mexicano
más allá, más allá del Océano
y admiradas, han sido doquier,
más allá, más allá del Océano
y admiradas, han sido doquier.

V

Nada falta Campeche querida
a tu ser, a tu fama, a tu gloria,
inmortal ha de ser tu memoria
y tu nombre también inmortal
¡Que la paz en tu suelo se arraigue
sin tener el menor enemigo!,
¡Y la ciencia y las artes contigo
marcharán de tu dicha a la par!
¡Y la ciencia y las artes contigo
marcharán en tu dicha a la par!

VI

Por ti somos en el mundo llamados
liberales y heróicos tus hijos
que al librarte de males prolijos
sus hazañas el mundo admiró.
Si otra vez en la lucha te hallares
defendiendo tu suelo y tu nombre
en cada hijo tendrás siempre un hombre
que derrame su sangre en tu honor,
en cada hijo tendrás siempre un hombre
que derrame su sangre en tu honor.

Letra: Enrique Novelo
Música: Leandro Caballero